Artista Nabuart Invitado

Manuel Fernando Estévez Goytre

“Ser escritor nunca ha sido fácil”.


N. Manuel, cuando comienzas a escribir eres ya una persona adulta, ¿lo tuyo fue una vocación tardía o una vocación que dejaste madurar?

M.F. Creo que la vocación de escribir siempre ha existido en mi interior, aunque tal vez en estado latente. Siempre he pensado en la escritura como una alternativa, como una válvula de escape. He escrito bastantes cosas, siempre cortas, desde hace muchos años, pero después de acumular polvo en una estantería han acabado en la papelera. Sí, podría decirse que fue una vocación que dejé madurar hasta que encontré el momento idóneo en mi vida, ese hueco que te permite centrarte en la escritura. Fue cuando me planteé el reto de escribir, no ya textos breves, de un par de folios, sino una novela en toda regla. Empecé con “El Señor de Gran Capitán”, que publiqué con ECU en 2008 y, después de varias novelas y relatos inéditos, seguí con “Sueños de futuro”, con la que gané el certamen de novela “Escribiendo” 2010.


N. ¿Es difícil ser escritor en estos tiempos?

M.F. Ser escritor nunca ha sido fácil. Normalmente tenemos la idea de que los escritores son esos personajes populares que gozan del respeto de la gente y venden cantidades astronómicas de libros. Eso es cierto sólo en parte. Todos conocemos novelistas, por hablar del género que más vende, que viven muy bien de lo que escriben, pero representan un porcentaje muy pequeño dentro de este sector. Por desgracia, y como en otros colectivos, este mundo es muy competitivo y la mayoría de los escritores ni son conocidos ni venden libros. Salen adelante costeándose ellos mismos las ediciones. Y hay un porcentaje muy importante, yo diría que la mayoría, que no llegan a publicar nunca, que sus manuscritos no salen de un archivo informático de su ordenador por más empeño que ponen en buscar un editor que los avale. En estos tiempos, además de lo expuesto, se añade el problema de las descargas de internet y sobre todo la crisis, que también se acusa en la venta de libros.


N. Menciones y varios premios en prestigiosos certámenes literarios respaldan tu trayectoria como escritor, ¿qué han significado esos premios en tu carrera?

M.F. Evidentemente ganar un certamen literario es una satisfacción tremenda para cualquier escritor, digamos que es un reconocimiento al trabajo que has realizado, y eso siempre es de agradecer. Saber que un jurado elige tu obra por unanimidad, como fue mi caso, entre otras muchas da pie a pensar que al menos lo que has escrito merece la pena, y eso es muy importante para cualquier persona. Estás captando un mensaje de que tu trabajo tiene cierta calidad, lo cual significa también un aval para futuras publicaciones.


N. Tu más reciente galardón es el Premio Onuba de Novela, ¿por qué decidiste presentar al certamen “Toda la verdad sobre Patricio Cervilla”?

M.F. “Toda la verdad sobre Patricio Cervilla” era mi novela más reciente en ese momento, y creo que también la más trabajada en cuanto a estilo y estructura se refiere. Cuando acabo de escribir una novela, lo primero que pienso es darle salida, es decir, colocarla en la calle, editarla, y lo más habitual para un escritor como yo, que aún no gozaba de la confianza de editoriales de prestigio, es enviarla a varios departamentos de lectura o presentarla a concursos literarios. La mandé a varios sitios, además del Premio Onuba, y tuve la inmensa suerte de ganarlo. Después me llamaron de alguna editorial para publicarla, pero evidentemente ya era tarde.


“La novela histórica siempre

me ha llamado mucho la atención.

Me apasiona”.


N. Hablemos un poco de la novela, ¿cómo nace “Toda la verdad sobre Patricio Cervilla”?

M.F. Como en toda novela hay una o varias ideas iniciales. Siempre me ha llamado la atención el mundo de la literatura, de manera que escogí a dos escritores como protagonistas, uno en cada época en la que se sitúa la novela. También estaba desde hacía tiempo la idea de escribir algo sobre la guerra civil. Después, poco a poco, fui esquematizando la trama y perfilando los distintos personajes, escenarios y situaciones, uniendo unos cabos con otros y moldeando la estructura, dejándola lo más parecido posible al esquema que tenía en la mente. Además, hay distintos hechos reales que me llamaron enormemente la atención, como la toma de Málaga a comienzos del treinta y siete o la fosa del barranco del Carrizal, en Órgiva, muy presentes en varios capítulos del libro.


N. La novela transcurre entre los últimos años de la II República española, la Guerra Civil, la Dictadura franquista y la instauración de la Democracia ¿qué te llevó a escribir sobre esta época de la historia española?

M.F. “Toda la verdad sobre Patricio Cervilla” nace, más que de otra cosa, de la necesidad que yo mismo sentía de escribir algo sobre el tema de la guerra civil. Es algo que creo que todos llevamos dentro y en mi caso estoy especialmente sensibilizado con esa tragedia que asoló España hace setenta y tantos años. No se trata de abrir heridas, nada más lejos de la realidad. He tratado de escribirla sin que nadie se pueda sentir herido. Hablar de la II República fue como un preparativo de lo que vendría después, digamos una especie de introducción. Además, está el añadido de que yo viví la transición siendo un adolescente, fue para mí una época muy intensa, llena de optimismo e ilusión por cambiar esas cosas que tanto olían a podrido. Después, quise hacer un repaso a la dictadura para unir las distintas épocas que viven los dos protagonistas, una en 1976 y otra al comienzo de la contienda. Creo que es una parte de la novela en la que se encuentran datos importantes del libro.


N. ¿Cómo abordas la labor de investigación y documentación?

M.F. La labor de investigación y documentación no es demasiado complicada para mí, pero sí es cierto que tiene su trabajo, hay que dedicarle muchas horas. He consultado libros, enciclopedias, páginas fiables de internet…, siempre contrastando la información con otras páginas o libros. No todo lo que se encuentra en la red es válido. De cualquier forma, ha sido apasionante, he disfrutado mucho escribiendo sobre esta parte de la historia de España, y he aprendido mucho también.


N. ¿Prefieres escribir novela histórica o es una casualidad?

M.F. La novela histórica siempre me ha llamado mucho la atención. Me apasiona. Aunque los dos libros que ya tenía publicados no son precisamente históricos, creo que tengo cierta preferencia por este tipo de novela. Tengo otra que sí lo es, sobre la Granada nazarí, en la que me hallo trabajando en estos momentos. Y tengo otros proyectos en mente, unos históricos y otros no.


N. Enfrentas a los personajes a temas tan duros como la guerra, el exilio, la orfandad o el miedo ¿cómo trabajas la construcción y evolución de los personajes?

M.F. Bueno, pensé que para ser honesto con la realidad, los personajes tendrían que ser consecuencia directa de aquella época, emanar de la sociedad de aquellos días, y por desgracia, en aquellos años se exiliaron y murieron muchas personas, lo que dejó gran cantidad de viudas y huérfanos. En un principio, tengo una idea aproximada de los personajes principales, pero claro, van cambiando a medida que avanza la novela. Las distintas situaciones exigen nuevos rumbos de los personajes, que van evolucionando y pidiendo protagonismo por sí mismos. Lo que sí es cierto, al menos en mi caso, es que la idea inicial en cuanto a personajes se refiere, varía mucho desde que inicias el libro hasta que lo acabas.


N. Manuel, para terminar, cuéntanos un motivo para leer “Toda la verdad sobre Patricio Cervilla”

M.F. Creo que es una novela entretenida, bien estructurada y que gira alrededor de un tema que, aunque se ha escrito bastante sobre él, encierra mucho interés. Donde hay un conflicto de estas características o un hecho fuera de lo común hay un filón para todo tipo de artistas. Y sobre éste creo que todavía queda mucho por decir, mucha tinta que derramar.